Todos venimos de vivir muchas vidas y nos vamos encontrando con lo que llamamos nuestra familia kármica, aquella que nos brinda grandes experiencias y aprendizajes en la vida dentro de la familia.
Escogemos una pareja y muchas veces no sabemos qué nos hizo mirar hacia esta persona, porque sentimos lo que sentimos o porque tenemos ciertas emociones hacia ella. Hay mucha información que ya llevamos dentro, y el universo ha confabulado para volvernos a encontrar.
Hemos vivido muchas vidas en las que hemos amado mucho y hemos disfrutado del amor, pero hemos vivido otras vidas que nos ha ido un poco mal o muy mal en el amor porque debía de ser así y aprender a través del sufrimiento.
Nuestras células están cargadas de estos recuerdos, muy en el inconsciente, claro, ya que sino no podríamos vivir las experiencias que nos pone la vida desde la libertad o des del libre albedrío.
Seguramente en otras vidas hemos amado mucho y perdido en el amor, relaciones que nos han traumatizado, que nos han hecho perder la vida o la cordura y en esta vida venimos a solucionar, perdonar, confrontar o alejarnos de la persona.
Tenemos vidas en las que hemos amado y perdido en el amor, por eso en esta vida tenemos tantos bloqueos que nos vienen de vidas pasadas, porque el alma recuerda esas pérdidas. Recordamos acontecimientos traumáticos, y lo que ha sido traumático, lo que nos ha hecho mucho daño, o incluso nos ha hecho perder la vida, de vivirla o de perderla físicamente no lo olvidamos.
En nuestro interior tenemos ese registro, esa sensación, ese vago recuerdo que tenemos que apartarnos. Pero eso es erróneo, porque puede ser que te venga una persona a tu vida a solucionar algo, o a que le perdones, o a que le ames, y sin darte cuenta te alejas de esa persona. O al revés, esa persona a lo mejor de la relación se aleja de ti y no entiendes porqué. Seguramente esa persona tampoco lo entiende pero tiene esa sensación incoherente como que tiene que salir.
Debemos eliminar esos bloqueos del inconsciente, sanar esas relaciones pasadas y entrar en una nueva vibración en las relaciones de pareja.
FELIZ SAN VALENTÍN